Cristau dotrinaren esplicacioa aur-enzat ta andienzat

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en la imprenta de D. Antonio de Sancha., 1773 - 197 pages

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Popular passages

Page 9 - Visitar a los enfermos. La segunda: Dar de comer al hambriento. La tercera: Dar de beber al sediento. La cuarta : Vestir al desnudo . La quinta: Dar posada al peregrino. La sexta: Redimir al cautivo. La séptima : Enterrar a los muertos.
Page 2 - Madre de misericordia, vida y dulzura, esperanza nuestra. Dios te Salve. A tí llamamos los desterrados hijos de Eva, a tí suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea pues, Señora, Abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh Clementísima!
Page 9 - Los Sacramentos de la Santa Madre Iglesia, son siete. El primero, bautismo. El segundo, confirmación. El tercero, penitencia. El cuarto, comunión. El quinto, extrema-unción.
Page 1 - Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Page 5 - Los mandamientos de la ley de Dios son diez. Los tres primeros pertenecen al honor de Dios y los otros siete al provecho del prójimo. El primero, amar a Dios sobre todas las cosas.
Page 188 - Bienaventurados los que padecen persecucion por la justicia; porque de ellos es el reino de los Cielos...
Page 6 - Misa entera los Domingos, y Fiestas de guardar. El Segundo , Confesar, á lo menos una vez en el año, ó antes, si espera peligro de muerte.
Page 2 - Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre por los siglos de los siglos.
Page 2 - Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas: ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima! ¡oh piadosa! ¡oh dulce virgen María! Ruega por nos, santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro señor Jesucristo. Amén.

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