Asistencia de los fieles al tempo en el dia de la admirable Ascension del Señor ...

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Page 41 - Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea el tu nombre, venga a nos el tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy, y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos de mal. Amén.
Page 76 - Resurrección, donde vives y reinas con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
Page 49 - Llenos están los cielos y la tierra de la grandeza de tu gloria. A tí, el glorioso coro de los apóstoles : A tí, el loable número de los profetas : A tí te alaba el inocente y numeroso ejército de los mártires.
Page 26 - Mientras estaba comiendo con ellos, les mandó que no se ausentasen de Jerusalén, sino que aguardasen la Promesa del Padre, que oísteis de mí: que Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo dentro de pocos días
Page 51 - Señor, que socorras con tu asistencia л tus siervos que has redimido con tu preciosa Sangre. Haz que seamos del número de tus Santos en la gloria eterna. Salva, Señor, á tu Pueblo y bendice.
Page 43 - En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres, y la luz resplandece en las tinieblas, mas las tinieblas no la comprendieron. Hubo un hombre enviado de Dios, que se llamaba Juan. Este vino á ser testigo para dar testimonio de la luz, á fin de que todos creyesen por él. No era él la luz; pero vino para dar testimonio de la luz.
Page 32 - Dios entró en nuestra historia, encarnado por obra del Espíritu Santo en las entrañas de la Virgen María.
Page 51 - Cristo, eres el Rey de la Gloria. Tú eres el Hijo eterno del Eterno Padre. Tú, para librar al hombre te humanaste, y no te desdeñaste de encarnar en el vientre de una Virgen. Tú, después de haber quebrantado él aguijón de la muerte , abriste á los creyentes el Rey no de los Cielos.

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